La cultura de la bicicleta en Holanda y Dinamarca

La cultura de la bicicleta, en Europa, tiene dos ciudades claves: Ámsterdam y Copenhague. 

Si en tus vacaciones te apetece desconectar de andar, coger el metro o el coche y quieres estar en una ciudad, estos son dos “must”. En Ámsterdam he estado varias veces y Copenhague fue un viaje en intensidad. Mi recomendación es que un día entero, al menos, te pasees en bicicleta por estas dos bellas ciudades. Eso sí, por favor, visitante, respeta las señalizaciones, carriles y normas. Sobre todo por la cantidad de tránsito que puede haber de estos vehículos. Te sentirás como un local más.

Sin duda, el uso de la bicicleta en grandes metrópolis como Madrid, Viena o Praga es más complicado que en estas dos ciudades, debido, principalmente, a que su superficie es mucho mayor. Otro factor es el desnivel que presentan. Países Bajos es conocido por ser uno de los países más planos del mundo. Esto no quiere decir que en estas ciudades no se utilice la bici para desplazarse, pero realmente se hace en menor medida. 

Aún así, el uso de la bicicleta como medio de transporte también es una decisión personal y por tanto, en estas grandes urbes también hay personas que se desplazan así. Pero no es ni la mitad de seguro que en Ámsterdam o Copenhague, donde se entiende que este es el medio principal dentro del área urbana, donde tiene preferencia ante el peatón (en una ley no escrita). O así lo siente el turista. Recuerdo la primera vez que pisé Ámsterdam, en el jaleo de primera hora, en torno a la estación central, cuando tanta bici y tanta velocidad me tensó hasta avivar mis sentidos al máximo.

Pero para llegar a este cambio hay que tener también en cuenta factores políticos y culturales, principalmente. Es decir, serían necesarias políticas de urbanización y de conciencia a la población. Además, la infraestructura es super importante en cuanto a señalización, aparcamientos y carriles exclusivamente para bicicletas. Incluso políticas empresariales. En Den Bosch, el servicio a domicilio de una pizzeria conocida tenía en su flota unas siete bicicletas y dos motillos.

Su uso provocaría menos contaminación en las grandes ciudades, plagadas de coches y de actividad, donde la contaminación atmosférica y la acústica están siempre presentes. En 2019, se estima que hubo en España alrededor de 10.000 muertes debido a la contaminación atmosférica. La cultura de la bicicleta sería parte de la solución a problemas medioambientales en grandes urbes.

En Holanda y Dinamarca, el alquiler de una bicicleta está a la vuelta de la esquina. Es decir, el turista está integrado en esa realidad. De hecho, sería una locura cogerte alquilado un coche en Ámsterdam. Un sin sentido. Obviamente la mayoría de estos alquileres están destinados para turistas o excursionistas ya que la mayoría de la población tienen su propia bicicleta y se traslada con ella en ciudades como Den Bosch, Utrecht, Rotterdam…

Por otro lado, incluso algunos establecimientos como los hostales o albergues ofrecen su propio servicio de alquiler de bicicletas, todo a mano del cliente, que en muchos casos, estará entre 3 y 5 días en estas dos ciudades europeas. Por ejemplo, cuando estuve por Cophenague me alojé aquí: Retro Design Hostel in Copenhagen | Copenhagen Downtown Hostel y tenían bicis justo a la entrada.

El turista, por tanto, tiene este recurso muy accesible, va a sentirse en contacto con la cultura local y se va a integrar. Además de que su impacto medioambiental va a ser menor. 

En España, destinos como Vitoria también presentan cierta cultura de la bicicleta como transporte. Otros lugares en Europa que me he encontrado con este tipo de cultura son Amberes en Bélgica o Malmö en Suecia. Seguro que se os ocurren otros ejemplos o incluso vosotros mismos en vuestros pueblos o pequeñas ciudades utilizáis este medio. ¿Sabéis de alguna ciudad-bicicleta por el resto del mundo? 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.